Por Deyanyra Carrizo Silva
La enseñanza de la
Naturaleza de la Ciencia requiere un cambio en nuestras prácticas docentes que
apunten a brindarle al niño herramientas para que desarrolle capacidades para
indagar, manejar y participar. Se trata de hacer un quiebre con la antigua
concepción de ciencia racionalista y con la enseñanza de la ciencia tradicional
para formar seres capaces de tomar decisiones tecnocientíficas.
Se pretende enseñar una ciencia que sea funcional
y con sentido práctico donde el alumno sea capaz de comprenderla como algo no
definitivo, que se construye con el aporte de varias personas a lo largo de
varios años, que nace en un contexto que
no es fortuito sino que se relaciona con procesos de cuestionamientos
personales y con teorías existentes donde la enunciación de las hipótesis, las
leyes, las teorías y los conceptos anteceden a los “descubrimientos”. En fin,
considerar a la ciencia como construcción.
De esto se desprende la necesidad de cambiar
las concepciones de nuestro alumnado que apunte a abandonar la idea de ciencia
como producto y para cambiarla por una más amplia que también involucre el
proceso y el reconocimiento de “evidencias”.
Bajo estos parámetros es
que se concibió la propuesta de clase, apuntando a transmitir una nueva imagen del
científico y de sus actividades muy diferente a los modelos presentes en las
mentes del ciudadano común fomentado por los medios de comunicación. Esto se
realizó para así abandonar la concepción de un científico de sexo masculino que
trabaja solo, donde descubre sin previa problematización y teorización, dónde
no se consideran los antiguos trabajos de búsqueda que otros cientistas
investigaron sobre el tema.
Para que surjan estos
modelos erróneos se propuso la realización de un dibujo que explicitara lo que
realiza un hombre de ciencia.
Luego de haber trabajado con las visiones
deformadas de la ciencia enunciadas en “¿Cómo promover el interés por la
cultura científica’” los alumnos evalúan la ilustración de sus compañeros y observaran
puntos positivos y negativos en la concepción de ciencia y actividad científica
que tienen. Advierten que la mayoría de
los dibujos enmarcan al científico dentro de un laboratorio con tubos de ensayo
y pizarrones con fórmulas, que son del
sexo masculino con túnicas blancas y anteojos. Todos realizan su trabajo de
forma individual. En ningún lugar se explicita el proceso llevado por el
investigador (planteos, replanteos, correcciones, lectura de diversas
bibliografías, problemas planteados).
Esta propuesta en sus dos
etapas (dibujo inicial y crítica del dibujo del compañero) permitió al alumno
cuestionar los ideales sociales sobre lo que hace un científico Pudieron encontrar “evidencias” que
permitieron ampliar sus concepciones sobre el hombre de ciencia, sobre el
proceso que realiza para llegar a los conocimientos, sobre la idea de
ensayo-error, sobre la importancia del trabajo colectivo e interdisciplinar,
sobre el planteo de cuestionamientos constantes y de hipótesis.
En esta propuesta el alumno
analizó, comparó y describió, por ello considero que estuvo orientando a los
alumnos en la construcción de conocimiento.
PROPUESTA
Grupo: 6° año
- Dibujar un científico
desarrollando su labor.
- Trabajamos con las visiones
desfiguradas de la ciencia según la UNESCO.
- Intercambio de dibujos.
Identificar en el trabajo del compañero elementos positivos y negativos de
acuerdo a la perspectiva de la UNESCO. Si consideras conveniente, indicar qué
elementos agregarías tú a su dibujo.
BIBLIOGRAFÍA
Adúriz-Bravo, A. Qué
naturaleza de la ciencia hemos de saber los profesores de ciencias? Una
cuestión actual de la investigación didáctica.
UNESCO
Acevedo, J.M. y otros 2005.
Naturaleza de la Ciencia y Educación científica. Revista Eureka sobre la
enseñanza y divulgación de las ciencias.
Gil, A. et al. ¿Cómo
promover el interés por la cultura científica? Una propuesta didáctica
fundamentada para la educación científica de jóvenes de 15 a 18 años. UNESCO